La Democracia que nos gastamos
Acostumbramos a echar en cara a nuestros políticos la culpa de los males que aquejan a nuestro país y en verdad yo al igual que ustedes veo en ellos a los grandes culpables del actual estado de cosas. De todas formas hay una gran verdad que pocos o nadie ha admitido aun: no podemos ver el mal como causa sino como efecto de algo más complejo aun. A pocos días de unas nuevas elecciones, las mismas promovidas como todo un ejercicio de la democracia, se brinda aquí una nueva perspectiva, inusitada explicación o razón de ser para el descontento de siempre, para las esperanzas fraguadas y el anhelo entrecortado de las palabras que galopan aras del viento una vez el carnaval de las promesas se ha esfumado ya cuando los charlatanes y verbigerantes prestidigitadores han obtenido del pueblo su objetivo, expliquemos pues el fracaso de la democracia dominicana.
Aneudy Santos