Nunca pude montar un carrito de estos pero mi padre siempre me contó las muchas aventuras que vivió en estas tablitas con ruedas. La creatividad y la manera de no quedarse aburrido en la casa cuando no hay luz, fue lo que hizo que estos carritos aparecieran en las calles, los niños se sientan a correr en estos inseguros vehículos y terminan todos pelados, pero es una experiencia incomparable.[F:ImagenesDominicanas]
