Sólo en el transporte de RD
Cuando me dirigía hacia mi casa el día de ayer tomé una guagua como siempre hago y dejé que ella hiciera su trabajo, cuando íbamos por la Duarte la guagua dejó de funcionar y el chofer preocupado desmontó a todos los pasajeros de la parte de adelante e intento arreglar algo, cuando quiso poner la guagua en marcha no hizo efecto su instinto de Mcguiver y esta no quiso hacer nada. Al ver que la guagua no quería funcionar de esa forma el cobrador pidió a todos los hombres que estaban al frente que se le ayudaran a empujar —lo cual no ayudo mucho— la guagua encendió por cinco segundos y se apagó otra vez. Parados medio a medio de la Duarte y provocando un tapón así nos pasamos unos 50 minutos.
Rull Fernández