Foto : Olvídese de los pendones, pliegos de fundas y colas largas, la temporada de chichiguas llega a D101, cargada de mucha acción y modernidad. Estas modernas chichiguas colman las avenidas y calles más importantes de nuestro país. Nos sorprende ver como el personaje de Spiderman es el más popular.
Te levantas a las 6:00am, para así lograr llegar temprano a tu trabajo, en el camino a la calle solo deseas que no haya mucha gente dentro de los carros públicos, para así sentarte y acomodarte como todo un rey. Los carros vacíos representan un anti stress diario para todos aquellos que día tras día confían su traslado en concho. Esperamos que algún día Santo Domingo no necesite de tanto apechurre para mover a sus ciudadanos a través del sistema público por excelencia, aunque la realidad nos estruja toda. Recordemos que en un vehículo estándar caben cómodamente cuatro personas, pero en un concho caben nítido 7 personas, de la siguiente manera: dos adelante, 4 atrás, el que este pegado a la puerta debe mover su columna hacia el frente, así sus hombros no promuevan incomodidades a los pasajeros que comparten tu carro.
Es hora de volver a la cotidianidad, es hora de regresar al motivo que cada día nos hace levantar con quilles y cara de truño: El trabajo. Créalo o no, esta ha sido una semana santa con menos tragedias que años anteriores, aunque no dejamos de lamentar las que han ocurrido, la mayoría en accidentes de tránsito. Durante nuestro recorrido por semana santa específicamente en el este, notamos una mayor conciencia y serenidad entre los vacacionistas, situación que antes era sinónimo de imprudencias e irresponsabilidades. También vimos como las autoridades del COE y la defensa civil realizaban su labor como era debido en las playas y balnearios visitados, en muchos casos no mostraron la asistencia masiva de los bañistas, muchos esta vez se quedaron en sus casas bañándose en sus piscinas inflables, si la CAASD dejó.
Una larga lista de temas y situaciones lamentables se dan a diario en nuestro país, deberían ser estas tomadas a reflexión por las autoridades que nos gobiernan. No me imagino a nuestros funcionarios hincados al borde de una cama pidiendo perdón por los actos de corrupción, el narcotráfico y la no solución de nuestros problemas más básicos. Es posible que recen algunos, pero lo hacen para lograr su reelección o total triunfo en la aproximas elecciones. Nuestros senadores, diputados, síndicos y secretarios posiblemente mediten en como mantendrán el carguito que actualmente ostentan, rogaran otros por llegar a tener una silla en el congreso y poder levantar su mano. Aunque muchos candidatos realizaron todo un despliegue de comerciales alegóricos a la temporada de semana santa, con su saludo cliché recordándole a los posibles votantes que necesitan su voto este 16, ya todos sabemos a conciencia que lo hacen por su conveniencia.
La Semana Santa, es tiempo de recogimiento, reflexión y contemplación, aunque seamos claros, la gran mayoría quizás prefiere tomar los días feriados como una excusa mas para ir a la playa, el rio o la montaña. Quizás uno de los sacrificios mas representativos, de este tiempo cuaresmal, totalmente apegado a nuestra cultura, por parte de la iglesia católica, es no comer carne. Cada miércoles y viernes, mientras dure la época de cuaresma, los fieles deben abstenerse de comer cualquier tipo de carne, en representación de los 40 días que Jesucristo pasó en el desierto. Además el no comer carne, en el mundo cristiano es un símbolo de respeto a los enormes sacrificios que el hijo de Dios hizo por todos nosotros. El problema es que realmente no estamos haciendo un real sacrificio, ya que simplemente sustituimos una comida por otra, es decir, dejamos de comer pollo para comer pescado.
Paz, una lectora de nuestros artículos en D101, publicó en un comentario, con una iniciativa que creemos a ningún dominicano se le había ocurrido hasta hoy. Ella nos recordó, algo que debimos hacer desde hace mucho tiempo y al parecer a nadie le había pasado por la mente. Ella, en su comentario, nos escribió enérgicamente, sobre la urgencia de patentizar uno de nuestros platos más auténticos y originales, precisamente en esta época es cuando mas se consume y se prepara: Las únicas habichuelas con dulce. Ese invento casi científico, merecedor de un Nóbel de gastronomía No existe, pero podríamos crearlo, ese cautivador dulce, que para muchas culturas del mundo parece imposible de hacer, es hoy por hoy, el postre mas emblemático de la cultura dominicana. Las habichuelas, deberían legalizarse, patentizarse, y registrarse como bien de uso publico.
Foto : Nos sorprendimos al descubrir cómo el alterno mundo de la venta ilegal de películas en DVD se adapta rápidamente a la demanda del mercado. Mel Gibson realizo en 2004 la polémica película de La Pasión de Cristo, una versión considerada por muchos como cruda y muy fuerte.
Ir a la playa es toda una aventura, por demás una cultura de todos nosotros, quienes al pertenecer a una isla rodeada de mar no aguantamos la tentación de disfrutar nuestra arena blanquecina, mar turquesa y el suave viento que sopla desde el horizonte. En una playa se vende de todo, también se come de todo, aunque quizás el plato numero uno de todos es sin lugar a dudas, el emblemático espagueti con pan. Quizás los italianos, se estrangularían al ver como enchumbamos su plato típico, junto a la arena de la playa, el aceite y la rojiza salsa de tomate, mas el pan sobao o de agua con que se complementa el deseado plato playero.
Foto : José Luis es un humilde trabajador, que cada día, al caer la tarde baja al Malecón a pescar. Junto a su caña de pescar, realiza sus intentos de llevarse algún pescado a la casa. El puede hacerse de algún Carite o jurel, dos especies muy habitadas en la zona.
Las playas dominicanas poseen a un relacionador publico por excelencia, un ente extremadamente social que se gana la vida involucrándose con decenas de mujeres, bajo el caliente sol y la refrescante playa, hablamos de los conocidísimos Sanky pankys, los buenomozos playeros que se la buscan como sea para picar o pescar en las orillas de las playas. Que sería una playa sin estos musculosos hombres que se las juegan para levantarse a las extranjeras que vienen con el deseo de conocer aun más nuestra cultura. Los sanky panky cada vez más se convierten en parte de un turismo social y sentimental dominicano con sueños de visa norteamericana y europea. Estos amenos amigos actúan como buitres, analizando el ambiente, planteándose oportunidades, y claro preparando la lengua, ya que para triunfar el inglés es primordial. El sanky panky, es la más cruda representación del avivato que quiere progresar en la vida a cuestas de terceros, se le es más cómodo enamorar a una mujer de mayor edad sacándole provecho al máximo a la relación.