Me enchivaste otra vez, después de saber que alguien te chivatió aquella cosa por la que te pusiste chiva conmigo… Veees!, tu indiferencia de chivirica ha mermado mi capacidad de hacer mi chivo de ilusiones a este examen que hoy repruebo contigo. Te devuelvo tu chenchen.
Descargar cambio-fuera-clases-politica.mp3 Audio : Clases de corrupción — Programa Radial Cambio y Fuera (i 104.5 FM). Ellos producen diariamente (1—2 PM) un segmento dramatizado totalmente en vivo donde parodian, satirizan y denuncian los temas que dominan la opinión pública en nuestro país.
¡Qué sería de la vida sin las loncheras! Sí, esas mismas catervas donde guardamos y transportamos nuestro chao (comida). Quizás nuestro primer contacto con estos equipajes gastronómicos se dio en la escuela, cuando nuestras abnegadas madres con mucho amor y esmero nos preparaban las delicias más sabrosas para alimentarnos bien y producir una contra reacción a esa frase Hipolitana que reza «el mal comió no piensa». Muchos en esta vida estamos destinados a volver a ella, a la lonchera, ya que mucho después de haber salido de la primaria o bachillerato, y de habernos olvidado de lo que se comía durante el recreo, nuestra realidad cotidiana de trabajar, estudiar en la uni y luego llegar a casa nos ha obligado a tomar ciertas decisiones, quizás no tan agradables como la de volver a llevar una loncherita entre las manos mientras tomamos el concho que nos deja en la oficina.
Alineo y balanceo mis sentimientos, después de que me pincharas la goma de mi querer. Y es que apenas tengo una de repuesto que me ha ayudado rodando junto a mí. Pero realmente, la goma de tu amor con su tubo de ilusiones es la única con que guayo, freno y me muevo en las calles del sentimiento... ayúdame con este pinche, que ya se comienza el aire de mi corazón.
Dos enamorados, agarrados de mano, juntos en el atardecer de un parque, o juntos en la calidez de una sala, sentados en un viejo mueble testigo del amor y sus demonios. Besos, caricias, manos muertas y miradas curiosas, la complicidad se manifiesta ante la vista inoportuna o vigilante de algún curioso o chaperona. ¡Ya no se come gallina! Ya se perdió esa tradición romántica en que nuestros abuelos y padres disfrutaban de pequeños detalles y conversaciones de temas trillados junto al amor de su vida. Igual que una especie en extinción, igual que algo pasado de moda, el comer gallina entre enamorados se ha ido, quizás para no volver, y si vuelve nunca sería igual.
En la imagen: Cuando vi la semana pasada a Steve Jobs sosteniendo con las dos manos su nuevo invento (el IPad o IPod Gigante) durante la presentación, inmediatamente me vino a la cabeza nuestro tradicional Cuaderno Petete. Es indudable: ¡El IPad es un Petete Electrónico!
En la imagen: Esta delicada cajita de muertos —pintada de rojo— la tenía preparada un grupo de seguidores de los Gigantes del Cibao para los Leones del Escogido. En el campo dicen que cuando se trae la caja antes de tiempo el enfermo no se muere, y así pasó.
En la imagen: Uno de los carros concho que se podían encontrar en las calles de Santo Domingo por los años 80s. Aunque sigue siendo incomodo, indudablemente que hemos mejorado. Cuatro atrás y dos adelante. | F: Hugo Arturo Morales (Vitrubio). —Dominicano: Ta’ bién…Yo llego en un concho! —Extranjero: ¿En qué? —Dominicano: Yo tengo un hermano que concha, no’ vemo’ allá! (Él concha, del verbo conchar, derivado del sustantivo concho en referencia a un carro público.) ¿A quién se le habrá ocurrido llamarle concho a nuestros taxis colectivos? ¿Qué tiene que ver un nombre con el otro? En un lejano país… Todo se remonta a los adentros de la región Norte, cuando el campesino cibaeño, en su alta decencia, no se atrevía a decir «malas palabras» delante de las damas o los señores de zonas urbanas. Para no «meter la pata» decidió disimular su impulso expresivo camuflajeando el tan usado «c-o-ñ-o» que la madre patria nos heredó. Así como los españoles dicen «… tío!», los cibaeños dicen «…primo!», de esta forma surgió la frase Concho primo! Esta expresión se volvió tan popular que llegó a ser el nombre de la famosa caricatura de principios del siglo pasado.
Faltan unos días para que la tienda IKEA abra sus puertas en República Dominicana y la expectativa creada está muy alta. Los anuncios se dejan ver en las calles y periódicos anunciando la pronta apertura y mostrando sus productos, pero sobre todo: precios. En lo que termina de abrir se ha dejado ver cierta competencia entre la nueva tienda y Americana Departamentos, que apresuradamente ya amplió su tienda para no quedarse atrás. El fin de semana estuve por allá y sinceramente no encontré ninguna novedad, si el asunto era espacio, Americana ya tenía de sobra, al parecer no han entendido de qué se trata el asunto: que no es solamente tener mucho espacio, sino también más productos y mejores precios.