Los ladrones no respetan ni a Dios
Ni la casa de Dios respetan los delincuentes. Se llevaron los abanicos y los equipos de sonido. Y en el templo de Haina robaron cuatro veces en un solo día y de allí se llevaron hasta la hostia. — Miguel Ángel Isaurris párroco de la iglesia católica Nuestra Señora de la Consolación, en San Cristóbal.
Rull Fernández