La historia patas arriba
La historia se torna al revés. Ahora resulta que, según Angelita la hija de Trujillo, este tirano no ordenó el asesinato de las hermanas Mirabal, sino que fue el general José –Pupo– Román Fernández, pero no por iniciativa propia, más bien por instrucciones de Luis Amiama Tió, quien para complicar las cosas fue uno de los implicados en el ajusticiamiento de Trujillo. La hija del tirano relata también que Segundo Imbert Barrera fue el responsable de supervisar y constatar que el crimen se ejecutara a cabalidad. Lo chocante es que Segundo Imbert Barrera es hermano del héroe Antonio Imbert Barrera, quien también participó en la muerte del dictador el 30 de mayo de 1961. Ahora la historia se pone patas arriba y nos cuenta que el vil asesinato de estas hermanas no fue iniciativa de Trujillo, sino de quienes buscaban derrocar el régimen, de quienes planearon su muerte.
Laura Urdapilleta