El padrino y la madrina
Nuestra cultura, como muchas otras, tiene la figura representativa de alguien que está llamado a guiarnos o avalar determinadas situaciones de la vida: los padrinos. Son aquellas personas elegidas por nosotros mismos que ocupan un lugar importante en nuestra vida para apoyarnos o darnos la mano en nuestro desarrollo. Boda, bautismo, primera comunión y graduación son distintas celebraciones o pasos en los que necesitamos del reconocimiento y validación de personas o entidades a las cuales les tenemos profunda confianza y admiración. Particularmente, me mueve mucho la atención al concepto bautismal, es decir, aquellas personas que fueron elegidas por nuestros padres para que al igual que ellos, desempeñen un papel parecido de educarnos, apoyarnos y hasta mantenernos si es necesario. Esta es la razón primordial por la que hoy gozamos de dos ―cuasi substitutos― de mamá y papá.
Alf MicStar