Rosa Silverio, destacada escritora santiaguera, nos envía un escrito que más abajo publicamos en completo, sobre cómo muchos funcionarios del actual gobierno por darnos una «buena» cara de sus acciones, actúan a espaldas de los principios que promulga a nivel mediático. Un ejemplo fue lo ocurrido recientemente cuando el presidente Fernández en su famoso discurso, anunciase un plan de austeridad que contempla el gasto innecesario en viajes y viáticos a funcionarios, pero a lo visto, parece que varias de las autoridades se han hecho oído sordos. Más abajo, los detalles.
Acabo de recibir este e-mail y se me ha hecho un agujero en el estómago. El Presidente Leonel Fernández anunció un plan de austeridad que supuestamente contempla la eliminación de gastos innecesarios en viajes y viáticos, y resulta que para la inauguración de la nueva sede del Comisionado de Cultura en New York fue una ‘amplia delegación’ de República Dominicana compuesta por al menos 17 funcionarios (mal contados por mí) que a menos que fueran hacer negociaciones capitales o a cuestiones muy específicas que ameritaran su presencia, no tenían nada que buscar allí pues, repito, era la inauguración de una nueva sede, un acto para el que tan sólo hacía falta que fuera el Ministro de Cultura y quizás, quizás, una o dos personas que él entendiera que realmente debían estar allí.
En la imágen: Parte de los funcionarios que asistieron a esa nueva sede en Nueva York. ©Atanay.com
No sé si fue que esta ‘amplia delegación’ viajó en un avión de bajo consumo, si acaso los boletos de vuelo se lo dejaron gratis, si le dieron hotel y comida allá, o qué.
No es un ataque personal contra nadie, pues en esa delegación viajaron personas que conozco, pero me indigna y me produce impotencia ese tipo de cosas que sé que son el pan nuestro de cada día. Lo que pasa es que cuando te llegan a tu correo electrónico y te la estrujan en la cara, te sientes peor. Además, yo creo en la crítica y creo también que quien acepta un puesto público debe saber que su salario es pagado con el dinero de los contribuyentes y que esos contribuyentes tienen derecho a exigir cuentas, en especial cuando vemos cómo el dinero es dilapidado de esta forma: en un viaje en el que nada más faltó incluir dentro de esa ‘amplia delegación’ al chef personal y al peluquero.
Lo que pasa es que ese plan de austeridad sólo vale para nosotros, los pobres, los del montón salidos, no para los funcionarios ni los amigos del gobierno. ¿En dónde está el buen juicio? ¿Es eso un plan de austeridad?
Otra pregunta que quiero añadir: Habran perdido los funcionarios del gobierno el respeto y la verguenza a los ciudadanos ???
@Junihh: yo creo que ya el síndrome que adquieren al obtener poder, les da inmunidad al respecto.