Foto : Es lúgubre, aterrador, funesto, opaco, triste, sin vida, y de seguro muy caluroso, es el uniforme de la Policía Nacional Dominicana. A las 12 M, con el tetero del sol, estar ahí dentro debe de ser el mismo infierno.
Si sales a la calle y le preguntas al primero que veas ¿como ta la cosa? ¡escríbelo! Te va a decir «que ta floja o dura». Irónicamente utilizamos dos conceptos antónimos para definir una misma situación: la crisis, carestía de la vida, delincuencia, corrupción etc. Nunca decimos que nada está bien, tenemos un no rotundo grabado en nuestra mente que se expresa siempre en repudio ante el acontecer nacional, pero también esa misma actitud la reflejamos en lo personal. Independientemente de que pensemos que «esto ta cada vez peor», «que tamo jod#os»y que «ni una varita mágica nos va a salvar», lo que decimos y pensamos siempre refleja ese pesimismo o inseguridad ante todo. Nunca decimos que estamos bien, es más mucha gente se sorprende cuando saluda al otro y este le responde «¡Oh estoy de maravilla!» siempre esperamos que nos digan «aquí comiéndome un cable» «Aquí, fuñío con un préstamo» «saliendo de debajo de una patana» «jalando aire» Simplemente esperamos el peor de los pronósticos que en muchas ocasiones es nuestra total expectativa y creencia.
Foto : Aunque oficialmente el nuestro es un país católico, en la práctica, la expresión de iglesia más cercana a la cultura popular dominicana es la evangélica (Los envangélicos, con N).
Foto : Caminando por la 30 de Marzo me topé con esta preciosa tambora dominicana que me llamó la atención por sus colores vivos y brillantes, sorprendentemente y en contra de lo que pudieran pensar, no es fabricada en la República Dominicana para exportación, sino todo lo contrario: la fabrican en Tailandia y somos nosotros quienes la importamos.
En estos días de moda, gracias al ( RDFW ) RD Fashion Week es bueno hablar de tendencias, de prendas que se están usando y de cualquier cosa que nos haga sentir fashionistas. Estando en Acrópolis, visualicé el fenómeno del momento ―aunque tiene unos añitos ya, pero siguen pegaos―, aparte de que prácticamente todas las jevitas y los jevitos que se encontraban en la lujosa plaza, todos tenían una Black Berry, pero lo impactante fue algo más, la gran mayoría llevaba puesto algo, era toda una epidemia, todos usaban unos pantalones tubitos. ¡Grrr! Que incomodo es estar en un ambiente donde no te sientes «In», yo con mis pantalones tradicionales, mi polocher normal, mis tenis bajo perfil me encontraba en toda una jungla de feroces criaturas fashionistas donde cada prenda se combinaba con la otra, los detalles eran importantes, ¡para colmo! Había que tener puestos unos benditos pantalones de esos.
Quizás el jugo más refrescante del mundo se hace con de ese milagroso fruto llamado Jagua. Es posible que te suene familiar el nombre, ya que nuestros abuelos y padres disfrutaban bastante del inconfundible sabor y frescura de un buen jugo de Jagua. En el campo a este tipo de bebidas se le llama refresco, mi abuela solía prepararlo en cantidades industriales, a mi particularmente no me gustaba su olor, mucho menos el sabor, decía que sabia a Zicote ¡guacala! La Jagua es una fruta muy abundante en nuestro país, su nombre científico es Genipa americana. es a su vez una fruta y un árbol eminentemente tropical, como nosotros. Ciertamente de los jugos este es el más bizarro y extraño, pero sin lugar a dudas después que lo pruebas par de veces, le coges el gustico, igual como me pasó a mí, ahora estoy que se me antoja a cada rato una jagüita en mi vaso.
Foto : Don Silverio tiene ya 20 años en el negocio de las escobas y escobillones. «Antes vendía mas, la gente parece que ya no tiene telaraña en los techos» afirma con tono desahogarte.
Foto : este es un curioso destacamento policía ubicado en Los Prados, ubicado como una extensión temporal en lo que se construía una base definidita, de eso ya van 4 años. (F: Duarte101) Con un camión me lo llevo El ensanche Los Prados, cuenta con todo un furgón lleno de policías para su protección y vigilancia. Recorriendo la zona me sorprendió al ver como en este insólito tráiler funcionaba de lo más bien una jefatura de la Policía Nacional. Tienen 4 años con la esperanza de reubicarlos en un local permanente, pero en lo que viene esa dudosa promesa, se encuentran parqueados en un solar cedido que les ha permitido operar sin mayores dificultades. Lo que comenzó como algo provisional es ya parte del entorno, todos los días los oficiales reciben las mismas querellas y casos de siempre, con la diferencia que todo adentro es más estrecho y pequeño. Ahora bien, ojala muchos de los destacamentos barriales tener las comodidades que tiene este furgón policial: Aire, tinaco de agua, una mini cocina y hasta un lugar especial «mini cárcel» para detener a cualquier sospechoso o ladronzuelo.
Foto : Los Zumbis, eran una sección del Periódico Listín Diario, salía todas las semanas y así era esperada por todos. Lo mas esperado de la semana Todos los sábados por allá a mediados de los 90s esperaba yo con ansias el ejemplar del Listín Diario . No lo hacía para leer la portada o los deportes ―era tan solo un niño― aunque coleccionaba mí Al Compás, había otro motivo más divertido que me obligaba a buscar como loco mi periódico cada semana: Los Zumbis. Esas locas criaturas de colores que venían impresas en una página full lo cual era un arduo concurso que consistía en tratar de encontrar entre toda una muchedumbre de estos personajes a la familia Zumbi. Papa Zumbi, Mamá Zumbi, Junior Zumbi, Linda Zumbi y desastre Zumbi semanalmente se perdían en diferentes lugares confundiéndose con todos desafiándonos a encontrarlos con un lapicero. Fue toda una sensación, los niños y grandes se volvieron locos con este entretenido concurso que cada semana traía una nueva temática y una nueva aventura.
El camión de agua cristal pasaba interdiario por mi casa, desde que estaba en la zona se dejaba sentir, su bocina peculiar, el sonido de su motor, era simplemente inolvidable. A principios de los 90s eran muy popular que te llevaran el botellón de agua a tu propia casa. Por un módico precio un empleado de la empresa, bajaba del camión te llevaba el botellón de agua de tomar a la cocina. Todavía no se vendían en colmados, recuerdo religiosamente el camioncito de agua pasaba sin falta y se parqueaba en el frente de mi marquesina. Ese camión azul verdoso que mostraba a los botellones enganchados en sus laterales, esperaban a ser elegidos por el empleado y con facilidad era colocado en un contenedor de hierro que mecía el botellón. Aunque aquello era interesante de ver, quizás lo que más queda en la mente de todos, a parte del servicio personalizado del agua, era el material con que estuvieron hechos los primeros botellones que se consumían en el país: De vidrio.