Nos sorprendimos al saber que nos convertimos en el cuarto país en el mundo en producir una condena por contaminación sónica (ruido). Quizás una de las malas famas que podemos tener nosotros los dominicanos es de ser bullosos y escandalosos. Tomemos el ejemplo de muchos colmadones, todo el tiempo con un indeseable musicón que se mete en las casas y mortifica a todos los vecinos, ¿te parece familiar? Muchas veces esos colmaderos se las arreglan para que la gente no fuña la paciencia y seguir ellos destruyendo nuestros tímpanos con la bachata de moda o el nuevo dembow que azota.
Era esa época, en la infancia, en el recuerdo, cuando lejos de los Xbox, Playstations, lejos de videojuegos como Halo y muy lejos de la despechada Lara Croft, en nuestro país hubo un tiempo en que nos conformábamos con jugar Flor y Convento. Ese juego que para muchos es un poco pendejo, nos ponía de lleva y trae produciendo dinámicos corre corres por toda la casa y el barrio. Ya no se ven en las calles los niños, emulando ser mandamases, llenándose el orgullo enviando a sus compañeritos a buscar lo que le venga en gana. El espíritu de este juego era un niño jefe, ante demás carajitos que los ponía al hazme esto y ve allí. Jugar Flor y Convento, en una época en donde se dan pocas flores y hay pocos conventos resulta un poco problemático para ser acatado por la infancia actual.
Nos enteramos que nuestro presidente, tan actualizado, tan aventajado y tan moderno todavía no había tenido tiempo para ver la sensación cinematográfica de James Cameron Avatar. Fue el Domingo, en la noche, una proyección privada en la que no estuvo con ninguno de los miembros de su familia, quizás porque ya Margó la había visto, quizás porque su hija y su hijo no le gustan ir al cine con guardaespaldas por lo incomodo que debe ser compartir la cocaleca, quien sabe. Lo real fue que Leonel Fernández, después de haber tenido un fin de semana activo, donde rindió cuentas de su gobierno ante el congreso, donde presenció el tradicional desfile militar y mas actos protocolares patrióticos, tomó el domingo , su día de descanso, para ver a Zoe Saldaña y el mundo de especies azules del planeta Naavi. Quizás vio nuestro presidente que en la película en ningún momento se va la luz, ni en la nave espacial, ni en el planeta… tampoco vio que los malos se salían con la suya y se desaparecían para nunca encontrarse, tampoco vio nuestro presidente en Avatar un grupo de lambiscones y aprovechadores queriendo hacer negocios con el poder que obtienen y mucho menos escuchó decir de boca del protagonista que cobraba gracias a una botella del gobierno. Tampoco vio que esas criaturas azules tenían partidos políticos y que se estaban candidateando para controlar el árbol grandote que derrumban en la historia
Foto: ¡Vecina venga! Hay lechuga, ñame, plátano, cebolla, ajo, huevo agáchese y recoja ¡qué comer es primero!, además recuerde que el mal comío no piensa. Hoy en día, cuando recibimos un mayor bombardeo con comidas procesadas, recalentadas y preservadas, debemos volver de vez en cuando a lo natural. Ese mangusito ese guineíto con un huevito frito, acabado de sacar del campo.
Foto: Después del discurso acostumbrado, después de quizás la rendición de algunas cuentas y algunos cuentos, el 27 de febrero es también el día del desfile nacional. Orondos y orgullosos nuestros cuerpos castrenses demuestran su poderío y su armamento.
Video: La publicidad dominicana se divide antes y después de los anuncios de Ron Barceló. Unas combinaciones profesionales de grandes ligas lograron marcar una honda huella en el corazón de todos.
Paso fichas con tu amor, me siento tan vacío como la caja blanca que tengo... no se si trancarte el juego o dejar que me mates con el doble seis que tienes... en realidad tu me estas retando a llevar un juego muy difícil , ya no me quedan mas fichas para defenderme...
Es la prenda del viejo, del abuelo y del señor, es todo un símbolo de nuestros países tropicales. Sí esa camisa que alguna vez pensamos que se veía ridícula porque era sinónimo de estar atrás , la misma que convertía a los viejos en los David Beckhams de la época. Hoy ha vuelto, y lo hace para quedarse muchos jóvenes la están usando y es el ultimo grito de la moda en las cumbres presidenciales. A rayas, lisa, colores pasteles o chillantes, la chacabana o guayabera (como se conoce en cuba) simboliza al hombre clásico y caribeño. Esta prenda muy cómoda de llevar logra mantenernos acorde en las situaciones de formalidad. Para muchos le dan lujo a la barriga ya que para las esposas no hay nada más sexy que ver a su apuesto viejito jugar dominó con su chacabana puesta. Chávez, Lula, Uribe, Raúl castro, son algunos de los mandatarios latinoamericanos que le rinden tributo a esta confortable camisa.
Donde te quedas me cuelas, tu fantasía de mujer con mucha crema y mucha nata. Eres mi capuchino de ilusiones, mi greca de pasiones. Te invito a beber nuevamente de nuestra taza que con sus marcas presagian nuestro embrujo.
Quien dijo que no tenemos un sistema de medidas estandarizado aprobado y comprobado. Los dominicanos somos tan ocurrentes como ingeniosos, le ponemos a todo un poco de lo nuestro y con ese sazoncito que echamos tenemos la seguridad poner mejor la cosa. Muchos no saben donde está el norte o el sur, pero si saben que para ir a Santiago hay que subir y para venir a la capital hay que bajar. Si quieres algo en poca cantidad, entonces debes pedir un chin, una palabra muy nuestra que está en todo Dame un chin de jugo o vamos a reírnos un chin son frases populares que miden las pocas cantidades.