El merenguero que en sus canciones siempre recuerda a su pueblo natal con la frase “¡Villa, Villa!” tuvo una infancia muy difícil. En Villa Altagracia , Sergio Vargas trabajó en el ingenio Catarey, donde casi pierde la vida. Cuando se traslada a la capital, se instala en el barrio Los Mina; allí laboró como cargador de agua. De estar en un ingenio a ser un diputado representando su comunidad por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), al parecer demuestra que encontró en la música su camino hacia el éxito. (F: Joselin Rodríguez / Periódico Hoy)
