La Vieja Belén

La Vieja belén era el pretexto para el padre pobre darse tiempo para buscar algún dinero y regalar algo a su prole. Prole que en aquellos días, lejanos sólo unos cuantos decenios, era generalmente, numerosísimas. Aún así, como espejismo en el desierto, la tradición mantuvo viva su llama de esperanzas infantiles durante mucho, muchisimo tiempo. Desapareció junto con la sociedad romántica y tradicionista que la acuñó y mantuvo. Hoy, durante los días incrédulos de la etapa consumista ¿Para qué hablar de Viejitas Belén, de Niño Jesús y de los tres Reyes Magos de Oriente?. (F: Román Franco Fondeur / Director Archivo Histórico de Santiago)

Un comentario

  1. Un hallazgo muy importante este post. Soy un amante de las tradiciones, y esta es una muy dominicana y no debieramos perder, como terminará pasando con Los Reyes si se le sigue cambiando su fecha original del 6 de enero. Una lástima de «aculturación»

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