Un puente, víctima de la delincuencia

Sin la gente notarlo, el puente Juan Bosch poco a poco es desarmado por personas que sustraen las barandillas de metal, los cables del tendido eléctrico y tapas del alcantarillado, para probablemente, fundirlas y venderlas. Nótese que nuestro país es pobre en mantenimiento de las obras públicas. (Diario Libre)