El tema del Carnaval de Santo Domingo siempre reluce para estas fechas. Que si hay que moverlo de fecha para no afectar la Cuaresma, su organización, entre otros. Pero esta vez, una postura diferente me mueve a respaldar el
comentario del comunicador
Samir Saba con relación a este evento popular: está perdiendo su brillo. Y más bien lo asocio a las nuevas expresiones que están reluciendo en los municipios colindantes al Distrito Nacional —más que una presión de la Iglesia Católica, que es la costumbre—. Veamos, cada domingo de febrero hay representaciones en Villa Mella, Santo Domingo Este, incluso en Los Alcarrizos. Ojo, esto no significa falta de creatividad, sino que existen más ofertas para el público.
¿Qué opinan ustedes al respecto?