Se habla, se habla y se habla. Pero no se actúa. Y eso pasa con las violaciones a las regulaciones de tránsito que, parecen estar de lujo en nuestro país. La Ley 241 es un ejemplo de los reglamentos en nuestro país no sirven y tan sólo sirven de decoración para decir que «estamos bien».
Mientras estuve por los lados de
La Pulga, el fin de semana pasado, capté esta imagen que muestra que los letreros de «No estacione» no sirven para nada. La gente los evade, como «chivos sin ley» a pesar de. Ese es el
status quo de nuestro país.