La mayoría de los dominicanos hemos perdido el «sentido de sorpresa» casi acostumbrados a los abusos en diversas categorías de organismos públicos y privados. Es la misma situación con las telefónicas, quienes imponen reglamentos internos que en ocasiones rayan en lo ridículo en perjuicio del cliente. Todos las empresas de servicio ponen una fecha tope para el pago del mismo, luego de entonces el cliente estará en condición de corte (como el caso de la energía eléctrica y agua) o de cobro por mora. En mi caso que tengo contratado a Codetel para mi servicio telefónico fijo, mi fecha tope son los días 27 de cada mes.
Siempre he sido organizado en mis gastos y pagos y como empleado que soy, ciertos servicios los pago en la primera quincena del mes y otros en la segunda. Codetel es precisamente uno de los servicios que dejo para la segunda quincena, de manera que la mayoría de los meses del año termino pagando la dichosa mora, que por cierto, ronda entre los RD$40.00 y RD$60.00 dependiendo de algunas variantes.
Tengo con el mes corriente tres meses llamando a Codetel exigiéndoles que por favor me quiten un mensaje automático alertándome que debo pagar X cantidad antes del 27 del mes en cuestión. Es entendible que son normas internas, pero yo como cliente tengo el derecho a exigir que se me quite ese mensaje y que no vuelva a recibirlo a intención mía, aún bajo el riesgo (sea cual sea) que eso implique.
Este mes nuevamente me vi forzado a llamar a Codetel molesto por la misma razón (cuarta llamada). Al comunicarme nuevamente con Servicio al Cliente me entero por primera vez que mis reclamos anteriores son tomados como “llamadas de insatisfacción”, de manera que no progresan más allá de una simple llamada de queja. ¿Cómo puede considerársele así a un reclamo exigiendo que se me quite un mensaje que no quiero recibir? ¿No es acaso eso una burla a mis intereses y privacidad como cliente?.
Estos mensajes son similares a los famosos spam que recibimos por minimensajes en los móviles. Aunque reclamemos, los mismos siguen llegando —créanme también lo he reclamado—. Creo que en este punto Indotel es quien debería interceder, no por mi caso en particular, sino por los miles de casos que como yo de seguro deben sentirse molestos. Es más, debería establecer una nueva ley a las que deberán verse obligadas las telefónicas para que éstas implementen por alguna vía (ya sea en sus websites o a través del Servicio al Cliente) una opción para habilitar o cancelar los mensajes, pero léase: Todo tipo de mensajes a elección del cliente.
Junior Hernández es amante de la tecnología, el cine, las caricaturas, los caramelos y dulces. Le gusta la lectura, en especial las novelas de corte psicológico y las que hablen de culturas distintas a las nuestras. Me gusta la tecnología y todo lo relacionado a internet. → Blog, Twitter.